miércoles, 10 de diciembre de 2008

El día que la tierra se detuvo.

Ya vi los cortos y aun no concreto una idea sobre el tema principal de esta película protagonizada por Keanu Reeves. Como hoy en día parece que todo es copia de otra cosa resulta que esta película es el remake de otra del mismo nombre que se realizó por allá por el año de 1951 pero como de todas formas no la vi, me quedo donde mismo: ni enterado de que se trata.


Esta nueva versión cuenta con unos atractivos efectos visuales y llama la atención ver como las cosas, como un camión o un estadio de foot-ball, se van derritiendo-deshaciendo pero aun así no explican porque está película se llama como se llama.


Pues sería de verla para despejar la duda e, independientemente de que ya vi otras cosas y personas pulverizarse en películas como La guerra de los mundos, X-Men 3 y en no recuerdo que otras, de todas formas nos gusta, por naturaleza, disfrutar del caos y la destrucción que nos obsequia Hollywood así que esperemos que esta película esté buena.



miércoles, 3 de diciembre de 2008

!Bienvenido Diciembre!

Cada año que pasa en la vida de una persona transcurre más rápido que el año anterior y tan rápido como uno se gasta el dinero de su quincena ya estamos en el mes de diciembre de este 2008.

Y para darle la bienvenida al "mes más lindo del año" después de marzo (porque el autor de este blog cumple años en marzo para los que no lo sepan) este húmilde blog publica unas fotitas de esas que a los hombres (heterosexuales) nos gustan...

!Welcome Diciembre!

Luego me dicen si no les parece que el mundo de la fotografía es maravilloso...





lunes, 20 de octubre de 2008

Rata Blanca en concierto

Tengo ya como un par de años de no ir a un concierto... Ni recuerdo a cual fue el último al que asistí. Y el año pasado, por razones de trabajo, me perdí el concierto de los Héroes del Silencio. Perderme ese concierto si me dolió en el alma y todavía me duele porque era el de la despedida de esta banda. Bueno, el asunto es que el viernes 24 de este mes tenemos aquí en Guatemala otro concierto de la banda argentina Rata Blanca. Sinceramente yo no soy tan, tan, tan fanático de esta banda porque en realidad son pocas las canciones que les conosco y las que más me gustan son sólo tres, las más escuchadas: Volviendo a casa, Mujer amante y, mi favorita, La leyenda del hada y el mago.

Y si alguien me pregunta que si vale la pena pagar el precio de la entrada por sólo tres canciones que conoces mi respuesta será: Claro que sí. En el caso de Rata Blanca lo vale porque es una banda rockera de estupenda calidad y el espectaculo que ofrecen es exquisito, musicalmente hablando, así que si te gusta el heavy metal y aunque nunca hubieras escuchado una canción de Rata Blanca en toda tu vida, de todas formas te gustará el concierto...
Además ver y escuchar a Walter Giardino cuando hace averías con la guitarra es un show que no se ve todos los días.
Los que han ido a los conciertos anteriores de Rata Blanca saben de que hablo cuando digo que Giardino juega con la guitarra, es muy rápido, habilidoso y mientras toca le sonríe al público y pone una cara se satisfacción así como de "...mírenme, que bueno soy!..." o "...no me aburro de ser un maldito (en el buen sentido y sin ofender a nadie) tocando guitarra..." o "...aunque no lo parezca pero estoy pensando en otra cosa..."

En este momento no recuerdo el nombre de la banda que viene de Nueva York (creo) para tocar también en este concierto y por Guatemala tendremos nada más y nada menos que a Toba (no faltara aquel que quiere presumir de rockero conocedor pero que no sabe quienes son y que canciones tienen).
Bueno, si Dios me lo permite, el viernes los veo en el concierto...
¡QUE VIVA EL ROCK!

martes, 7 de octubre de 2008

Conducir es un placer...

Yo soy amante de los autos. ¡Me encantan los autos! Soy admirador de su tecnología e ingeniería. Me gusta lo que son y para lo que sirven. Me gustan desde los clásicos hasta los modernos; desde los pequeños hasta los grandes... en fin, ¡Me encantan los autos!

Pero mi debilidad son los vehículos de diseños aerodinámicos y de motores capaces de alcanzar altas velocidades. No hay nada como un auto deportivo. Y entre más veloz, mejor. Desde que aprendí a conducir me ha gustado la velocidad. ¡Y me encanta conducir! Insisto... ¡Conducir es un placer!
Yo debería haber sido piloto de autos de carrera. ¡Me encantan la velocidad!
Me fascinan las maniobras que realizan los pilotos de racing y me encantan las películas que tienen persecusiones en autos. Tampoco crean que soy fan de "The fast and the furios" (o Rápido y Furioso), la primera fue muy buena pero si de películas se trata creo hay otras cintas que tienen mejores persecuciones o carreras de autos como... no, ese es un tema muy extenso; mejor lo dejo para una futura entrada.

¡Es que me encanta conducir! ¿Y es que qué podría ser mejor que conducir el auto de tus sueños?
Bueno eso depende de la persona... en mi caso podría ser: conducirlo directo hacia (y sobre) mi suegra... entre otras cosas.

Hay una infinidad de estilos y modelos de autos muy modernos y preciosos como el Ferrari (cualquiera, todos son hermosos)...

o el (Ford) Mustang...

o algún BMW...

pero mi favorito es nada más y nada menos que el Lamborguini. Creo que el detalle de las puertas que se abren para arriba es una de las cosas más geniales que se le hayan ocurrido a Lamborghini (aunque ya otros le han copiado la idea), por eso es que me encantan estos autos y mi Lamborghini preferido es el Lamborghini Diablo.

Aunque su producción se limitó de 1990 a 2001 (y en su mayoría sólo por pedido) creo que el Diablo es uno de los vehículos más bellos que ha existido.


¡La mitad de mi reino por un Lamborghini!


Claro que con lo que vale mi reino no alcanza ni para comprar uno de los escuditos con el torito que es logotipo de dicha marca de vehículos; pero si alguna vez la vida quisiera concederme, por medio de un milagro celestial o porque yo tenga la suerte de liberar a algún genio atrapado en una botella, o más díficil todavía... porque yo me gane el premio mayor del Bingotón Millonario dentro de unos 9 años (porque dentro de 9 años aproximadamente el monto acumulado del premio mayor ya va a ser de unos Q 6,099,577.42 debido a que nadie se lo gana) o por el método que sea que la vida quiera concederme algo material y único que siempre he deseado desde que supe que existía definitivamente eso sería un vehículo de la casa Lamborguini y no tiene que ser precisamente el Diablo... puede ser uno más reciente porque no me gusta ser exigente.

Por supuesto que eso nunca va a suceder pero soñar es gratis. Y subrayando esto último... si no puedo tener un Lamborghini Diablo, por lo menos que sea un Lamborghini Múrcielago (no le pido nada a la vida).


O sino un Gallardo que sigue síendo bellísimo.


O sino pues la más reciente creación de Lamborguini no me caería nada mal... un Lamborghini Reventón el cual es una increíble obra de arte: es un híbrido entre un auto y una nave espacial. (En realidad, a fecha de hoy el Lamborghini más reciente es el Estoque pero creo que el diseño no es muy bueno, al menos a mí no me gusta tanto como el Reventón.)





Este automóvil es simplemente... bello. Sólo con soñar en conducir uno de estos yo me... emociono. ¡Es que me encanta conducir!

miércoles, 3 de septiembre de 2008

¡No es que mi radio esté descompuesto!

Erase una vez, hace muchos años en un país llamado Guatemala, en una época en donde el equilibrio de los géneros musicales en las frecuencias radiales era balanceado, existían emisoras de esta índole que tenía una programación orientada al género del rock. Los que saben de que estoy hablando se recordarán de emisoras como Atmósfera 96.5, Metrostereo 102.9 o Radio Fénix, no recuerdo la frecuencia de esta última y la última que quedaba: La Marca 94 FM.
No creo que sea difícil entender porque desaparecieron, lo difícil es aceptar que no hay nada bueno que escuchar en la radio.


Quienes me conocen saben que soy un tipo con complejo de extraterrestre y hábitos nocturnos al estilo murciélago (pero no como Batman, yo quisiera pero no) y gozo (porque no padezco, gozo) de insomnio desde hace muchos, muchos años.
Bueno, pues hace muchos años cuando empecé a desvelarme descubrí la programación rockera que la Metro transmitía en la madrugada. El locutor en ese turno era George Hamilton y a todos los desvelados nos contagió con su célebre slogan "El sueño no existe". Creo que su programa ya se llamaba Insomnio Masivo en ese año, no recuerdo bien pero más o menos fue por ahí por el 97; lo que sí recuerdo es que la dinámica era que él recibía tres llamadas, los tres oyentes pedían una canción y después de leer unos cuantos mensajes que los oyentes le enviaban, George ponía a sonar las tres canciones que le habían pedido.
Eso sí, ¡Era una locura intentar agarrar línea! Como al terminar la tercera canción de cada bloque todos llamaba al mismo tiempo...
Algunos de los radioescuchas usaban un sobrenombre y como a donde fueres haz lo que vieres, yo también me puse uno como buen copión. (Ahora que lo pienso eso era algo infantil... pero fue divertido, habían unos bien originales.) Para ese entonces mi lema era "Yo vivo de noche" y al descubrir ese rollo me di cuenta de que no era el único que estaba despierto a horas no adecuadas.
El tiempo pasó y el programa cambió de horario, de nueve de la noche a doce, creo, lo bueno es que conservó la misma dinámica por mucho tiempo. Todavía me sorprende la increíble cantidad de personas que conocí gracias a Insomnio Masivo porque aunque yo también escuchaba la radio en el día, el turno de la noche-madrugada era el mejor. Por eso fue que me dolió tanto cuando desapareció la Metrostereo.


Es inexplicable lo que sentí un día que encendí la radio, ubiqué el dial en el 102.9 y escuché la famosa e incompresible "Gasolina" (yo en realidad no le encuentro sentido) del tal Daddy Yanqui...
Recuerdo que mi expresión inmediata fue: "!¿Que demonios...?! Después pensé que había sido un "Lapsus Stupidus" del programador de turno y que la siguiente canción retomaría el buen camino siempre. Pero resultó que no, ni la siguiente ni la que sonó después de la siguiente. A la tercera canción de perreo mejor apagué el radio.
Como una o dos horas después lo encendí otra vez y seguía el mismo tipo de música, ya después me enteré bien del cambio de género musical que sufrió la radio y que decepción! Después de mucho tiempo, un día escuchando la Atmósfera descubrí que George se había agregado al staff de esa radio pero, al igual que en la anterior no pasó mucho tiempo para que el asesino serial de radios rockeras en Guatemala eliminara a esta estación.
Y la última que quedaba era La Marca y también se fue horrible.


¡Por eso ya no escucho radio!
No es que mi radio esté descompuesto, es que no hay nada bueno que escuchar en la radio. Cada loco con su tema y cada quien con sus gustos pero si se trata de tonterías como el fresa pop, el dis que rock solo de pantalla o el maldito reggaetón yo paso.